sábado, 4 de febrero de 2012

La hoja en Blanco y una caja para guardar un precioso Abanico


 
caja para abanico
Al inicio de una conferencia sobre el estrés el orador colgó frente al público una gran hoja de papel blanco.

Con un marcador negro dibujó luego una mancha irregular.
¿Qué ven aquí? Preguntó.
Uno tras otro, los presentes fueron contestando: Una mancha negra.
Eso supuse, dijo el orador.
Ninguno de ustedes se enfocó en la hoja blanca, aunque tiene una superficie mucho mayor.
Precisamente de eso hablaremos esta noche.

¿Cuál es la conversación en la que te enfocas más asiduamente?
¿En todo lo que tienes o en lo poco que te falta?
¿En todo lo que sabes o en lo mucho que no dominas?
¿En todo lo que puedes o en lo que te gustaría pero no te sale?

Tu estado de ánimo dependerá de cual sea la conversación en la que te enfoques.

"La emoción que sientes no existe por sí sola. Sino por la explicación que tú le das"

Y este estado de ánimo determinará tu predisposición a la acción.

Y de tu manera de actuar dependerán los resultados que obtengas.

¿Qué no te gustan los resultados?
La clave es la conversación.

Veamos, piensa en tu situación, en la conversación que te separa de tus resultados. Piensa en tus mejores razones, en esas que estas seguro nadie puede dar vuelta y ahora te pido que leas lo siguiente:

Después de la primera prueba artística de Fred Astaire, el informe de director de pruebas de la M.G.M. fechado en 1933, decía: No sabe actuar!
¿Qué te parece que hizo Fred Astaire después de semejante declaración?
Imagínalo por sus resultados.
Louis May Alcott, la autora de Mujercitas, era impulsada por su familia a conseguir trabajo como mucama o costurera.
¿Escuchó los juicios de su familia o lo que decía su conversación interna?
Beethoven tocaba mal el violín y su profesor consideraba que no tenía futuro como compositor.
Como era sordo no pudo escuchar esta crítica ¡qué suerte!
Los padres del famoso cantante Enrico Caruso querían que fuera ingeniero.
Su profesor decía que no tenía voz y que no podía cantar. ¿Qué lo habrá motivado a seguir intentándolo?
Charles Darwin, padre de la teoría de la evolución abandonó la carrera médica mientras el padre le decía: Lo único que te interesa es capturar ratas. ¿De qué otra manera hubiera podido entender su interés por las ratas?
El director de un diario despidió a Walt Disney por falta de ideas. Walt Disney quebró varias veces antes de construir Disneyworld.
¿Alguna vez pensaste que para concretar eso alguien antes tuvo que soñar en supergrande, casi te diría delirar consciente?
Albert Einstein no habló hasta los cuatro años y no leyó hasta los siete.
Su maestra lo describió como mentalmente lento, insociable y encerrado siempre en sueños tontos. ¿Alguna vez alguien dijo que tus sueños son tontos?
Henry Ford fracasó y quebró cinco veces hasta que finalmente tuvo éxito.
¿Te parece que Ford pensó que era un fracasado o simplemente consideró a sus errores como espacios de aprendizaje?
Winston Churchill no aprobó sexto grado. Llegó a Primer Ministro recién cumplidos los sesenta y dos años, luego de una vida de derrotas y reveses hizo sus mayores contribuciones cuando era un hombre mayor
¿Todavía estas a tiempo?
Dieciocho editores rechazaron el cuento de Richard Bach Juan Salvador Gaviota, antes de que Macmillan lo publicara finalmente en 1970. Cinco años después había vendido más de siete millones de ejemplares solamente en los Estados Unidos.
¿No te pasa que a veces te das cuenta que los otros son los que se lo pierden?
Después de haber leído esto ¿Todavía te parecen válidas tus explicaciones y tus razones para no alcanzar tus resultados?
"Una de las cosas más valiosas que he aprendido es que no siempre tengo que tener razón." JEFFREY B. SWARTZ.
¿En que te vas a enfocar? ¿Qué te puede llevar hacia los resultados extraordinarios?

"Tu puedes tener excusas o puedes tener resultados. Lamentablemente lo que no puedes tener son las dos cosas a la vez."

No lo que dicen los demás, tampoco tus circunstancias, solo tu conversación es tu hoja en blanco donde cada día puedes escribir lo que quieres y si lo que tienes escrito no te gusta saber que puedes dar la vuelta a la hoja.

"La persona que realmente quiere hacer algo encuentra la forma de hacerlo”.