domingo, 16 de marzo de 2014

Cuidando el Higado.....un órgano importantisimo de nuestro cuerpo

El hígado es un órgano triste al que hay que proporcionarle alegría y bienestar...y también es muy agradecido....responde muy bien....cuando esta enfermo necesita mucho mimo y por eso a parte de ayudarle desde dentro tenemos que ayudarlo desde afuera y que este lo mas sano posible y fuerte.

4 plantas medicinales para el hígado: características, propiedades y beneficios



Alcachofa: medicinal para el hígado

El hígado es un órgano clave para la salud, hay plantas medicinales que pueden protegerlo aportándole múltiples beneficios.


Diariamente estamos en contacto con toxinas tanto en el medio ambiente, como en los alimentos que ingerimos, a menudo sin ningún control.  El hígado participa en el control de las grasas y la fabricación de la bilis. Si lo sobrecargamos, su mal funcionamiento nos hará sentir: hinchados, con mal aliento, lengua blanca, dolor de cabeza, irritabilidad e incluso mareos y náuseas.


Antes de que el hígado sufra un colapso, es necesario proceder a drenar-lo y desintoxicar-lo y para ello la medicina natural, es como siempre nuestro mejor aliado.

Varias plantas medicinales cumplen estas funciones purificadoras. Las que se mencionan en este artículo son unas de las más activas y pueden tomarse tanto en cápsulas como en extracto o jugo, lo que aumenta su potencia y facilita su eficacia.


Cardo mariano: protector hepático
Boldo: El Boldo (Peumus Boldo) es un arbusto procedente de Chile y sus hojas contienen flavonoides, alcaloides, entre ellos la boldina y un aceite esencial que además de estimular el hígado y la vesícula biliar, favorecen al mismo tiempo el tránsito intestinal


El boldo está aconsejado en casos de disfunción hepática o biliar, infecciones urinarias, trastornos digestivos e insomnio y migrañas que tienen su origen en un mal funcionamiento del hígado.


Cardo mariano: El cardo mariano (Silybum marianum) contiene en su fruto una sustancia, la silimarina, reconocida  por sus efectos protectores del hígado. Favorece el metabolismo celular de los desarreglos hepáticos causados por toxinas tanto naturales como sintéticas.


La silimarina ha resultado eficaz en enfermedades como la hepatitis o la cirrosis. Utilizada diariamente frena la progresión de la cirrosis. Los alérgicos a la manzanilla no pueden tomar cardo mariano. La acción desintoxicante e inmunitaria de esta planta contribuye a neutralizar las sustancias hepatotóxicas aumentando la regeneración de las células afectadas.


Rábano negro: Este rábano procede de la época de los faraones egipcios. Su raíz es 
Rábano negro anticancerígeno
rica en glucosinolatos que poseen grandespropiedades anticancerígenas. El rábano negro, es la planta ideal para el hígado perezoso, favoreciendo su drenaje, así como también el de la vesícula biliar y en consecuencia la eliminación de toxinas y deshechos.


Se utiliza sobre todo el jugo de esta raíz para ayudar al hígado a limpiarse y volver a su función óptima. Está contraindicado en caso de obstrucción de las vías biliares y no es recomendable tomar más de 100 ml por día.


Alcachofa: La alcachofa (Cynara scolymus) Es conocida desde la antigüedad por sus propiedades digestivas. La cinarina que contiene, estimula la secreción biliar y depura el hígado.


Muy útil en caso de hígado perezoso que digiere mal las grasas, ayuda al tránsito intestinal y por su contenido en esteroles, potasio y magnesio que actúan en sinergia con la cinarina, la alcachofa ayuda a la regeneración de las células hepáticas, siendo de gran ayuda para las personas con cirrosis.

Comer alcachofas a menudo es muy recomendado, pero también se puede aumentar sus beneficios, mediante la ingestión de ampollas bebibles.

Y hasta aquí cuatro plantas esenciales en el buen cuidado y mantenimiento del hígado......un órgano importantisimo en nuestro cuerpo